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Glaucoma

¿Qué es el Glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad que afecta el nervio óptico, que es la parte del ojo que conduce las imágenes que vemos hacia el cerebro. El nervio óptico está formado por muchas fibras nerviosas, como un cable de electricidad que contiene muchos filamentos. Cuando aumenta la presión en el interior del ojo, pueden dañarse algunas fibras del nervio óptico, provocando la aparición de puntos ciegos o pérdida progresiva del campo visual. Estos puntos borrosos habitualmente no se detectan hasta que el daño es significativo. Si la destrucción del nervio óptico es completa, se produce ceguera. La detección y el tratamiento precoz por parte del oftalmólogo, son las claves para prevenir el daño y la ceguera provocados por el glaucoma. El glaucoma es una de las principales causas de ceguera en el mundo. En algunos países representa la primera causa, en otros la segunda especialmente en las personas mayores. Pero frecuentemente, la pérdida de la visión debida al glaucoma puede prevenirse si se trata en forma precoz.


¿Qué causa el Glaucoma?
Normalmente en el interior del ojo se encuentran unas estructuras llamadas procesos ciliares, que producen continuamente un líquido llamado humor acuoso, este líquido es importante para llevar oxígeno, nutrientes y eliminar desechos . El humor acuoso pasa de la cámara posterior, a la cámara anterior a través de la pupila, aquí en la periferia se encuentra una malla y canales por donde se filtra el humor acuoso hacia el exterior del ojo, para luego ser drenado por el sistema venoso. Tanto la producción del líquido como su salida tienen que ser iguales para mantener la presión intraocular, que normalmente se encuentra entre 10 a 20 mmHg.

En el Glaucoma crónico de Angulo Abierto, el aumento de la presión intraocular se debe a que a nivel de la malla y canales de drenajes, el líquido o humor acuoso encuentran resistencia a la salida lo que conlleva al incremento de la presión intraocular; mientras que en el Glaucoma Agudo de Angulo Cerrado hay un bloqueo parcial o total de la malla de filtración por cierre angular ; causando súbitamente aumento de la presión intraocular.

Debido a que el ojo es una estructura cerrada, en caso de que la zona de drenaje del humor acuoso (llamada ángulo de drenaje) resulte bloqueada, el exceso de líquido no podrá abandonar el ojo. La presión del fluido dentro del ojo se incrementa, causando daño progresivo del nervio óptico.

¿Cuáles son los diferentes tipos de Glaucoma?

  • Glaucoma Crónico de Angulo Abierto
  • Glaucoma de Angulo Cerrado
  • Glaucoma Congénito
  • Glaucomas Secundarios


Glaucoma Crónico de Angulo Abierto:
Es la forma más común de glaucoma. El riesgo de desarrollar glaucoma crónico de ángulo abierto aumenta con la edad. El ángulo de drenaje del ojo se vuelve menos eficiente con el paso del tiempo, y la presión intraocular aumenta gradualmente, causando daño al nervio óptico. En algunos pacientes, el nervio óptico se torna más sensible a la presión normal del ojo, corriendo el riesgo de sufrir lesiones. Es necesario realizar un tratamiento para prevenir mayores pérdidas de la visión. Usualmente, el glaucoma de ángulo abierto no presenta síntomas en su estado temprano y su visión se mantiene normal. A medida que el nervio óptico sufre daño, manchas negras comienzan a aparecer en el campo de la visión. Normalmente, usted no notará estas manchas negras durante sus actividades diarias hasta que el nervio óptico haya sufrido daño severo y las manchas negras se hagan más grandes.

Glaucoma Agudo de Angulo Cerrado: Ocurre cuando se cierra el ángulo de la cámara anterior previamente estrecho, algunos ojos se desarrollan con estrechez en este ángulo formado por la córnea y el iris ( es la parte coloreada del ojo) En esta clase de ojos, con frecuencia pequeños e hipermetrópicos, el iris periférico puede tapar el ángulo de drenaje, bloqueándolo. Ya que el fluido no puede salir, la presión dentro del ojo se hace más grande, causando glaucoma de ángulo cerrado agudo. Desafortunadamente, dos tercios de la población con glaucoma de ángulo cerrado agudo lo desarrollan lentamente y sin síntomas precedentes al ataque.

Los síntomas pueden incluir:

  • Visión borrosa
  • Dolor severo en el ojo
  • Dolor de cabeza
  • Halos coloreados alrededor de las luces, náusea y vómitos

Esta es una verdadera emergencia oftalmológica. Si usted tiene cualquiera de estos síntomas, llame a su oftalmólogo inmediatamente. Este tipo de glaucoma puede provocar ceguera, a menos que sea tratado rápidamente. En algunos pacientes, el glaucoma tiene tanto las características de tipo crónico de ángulo abierto, como las de tipo agudo de ángulo cerrado. Esto puede llamarse glaucoma de mecanismo mixto.

Glaucoma Congénito: Es menos frecuente que los anteriores. Su incidencia es de un caso por cada 10,000 nacidos. Este puede presentarse al nacimiento o durante la infancia. El niño presenta fotofobia, lagrimeo, blefaroespasmo y aumento del diámetro corneal, dando un aspecto de ojos muy bonitos, por lo general azulados, cuando es moderado; o dando origen a la clásica buftalmía cuando es severo con protrusión del globo ocular y opacidad corneal.

Glaucoma Secundario: Incluyen glaucomas de ángulo abierto y cerrado que se desarrolla como resultado de procesos inflamatorios intraoculares, procedimientos quirúrgicos, trauma ocular, medicamentos, tumores, diabetes, etc.


¿Quiénes están en riesgo de padecer de Glaucoma?

Su oftalmólogo toma en cuenta varios elementos para determinar su riesgo de padecer la enfermedad. Los factores de riesgo más importantes son: la edad (mayores de 45 años); antecedentes familiares de glaucoma, Personas de raza negra, hipermetropía o miopía, problemas sistémicos de salud tales como la diabetes, trastornos de circulación, antecedentes de trauma ocular, etc. Su oftalmólogo evaluará todos estos factores antes de decidir si usted necesita tratamiento para el glaucoma, o si requiere un control estricto por sospecha de glaucoma. Esto significa que su riesgo de desarrollar glaucoma es superior al riesgo normal, y que usted deberá hacerse examinar la vista regularmente para detectar los signos tempranos del daño al nervio óptico.

¿Cómo se detecta el Glaucoma?

Los exámenes regulares de la vista realizados por un oftalmólogo son la mejor manera de detectar el glaucoma. El examen ocular que solo determina la presión del ojo no es suficiente para determinar si usted tiene glaucoma. La única manera segura de detectar el glaucoma es realizando un examen oftalmológico completo.

Durante la evaluación del glaucoma, su oftalmólogo hará lo siguiente:

Medirá la presión intraocular(tonometría) y realizará una medida del grosor corneal (paquimetría), para establecer el valor exacto de la misma.

Inspeccionará el ángulo de drenaje de sus ojos (Gonioscopía).

Evaluará la presencia o ausencia de alguna lesión del nervio óptico (oftalmoscopía).

Comprobará la visión periférica de cada ojo (examen del campo visual o perimetría).

Es posible que se le recomiende realizar fotografías del nervio óptico u otros exámenes por imágenes computarizadas, como la Tomografía de Coherencia Optica (OCT).


¿Cómo se trata el Glaucoma?

Por regla general, el daño provocado por el glaucoma no es reversible. Sin embargo, al igual que otras enfermedades crónicas como la hipertensión arterial y diabetes pueden controlarse y evitar la pérdida de la visión.

Las gotas oculares, el láser y otras cirugías , son los métodos utilizados para ayudar a prevenir mayores daños. En algunos casos, también podrán prescribirse medicaciones orales. Con cualquier tipo de glaucoma, es importante realizar exámenes periódicos de los ojos para prevenir pérdidas de la visión.

Gotas:
Generalmente, el glaucoma es controlado con gotas para los ojos aplicadas diariamente. Estos medicamentos ayudan a bajar la presión del ojo, bien sea reduciendo la cantidad de fluido acuoso que se produce dentro del ojo, o mejorando el flujo de salida a través del ángulo de drenaje. Nunca cambie ni deje de tomar su medicina sin consultar al oftalmólogo. Si la prescripción está agotándose, pregunte a su oftalmólogo si debe comprarla nuevamente. La medicina para el glaucoma puede preservar su visión; sin embargo, también puede producir efectos secundarios. Usted debe notificar a su oftalmólogo si cree que está notando efectos secundarios. Algunas gotas para los ojos pueden provocar:

  • Sensación de picazón.
  • Enrojecimiento de los ojos o de la piel que los rodea.
  • Cambios en el pulso y la frecuencia cardiaca.
  • Cambios de la respiración(En pacientes asmáticos o con enfisema).
  • Sequedad en la boca.
  • Cambios en el sentido del gusto.
  • Dolor de cabeza.
  • Visión borrosa.

Todos los medicamentos pueden tener efectos adversos o interactuar con otras medicinas. Como consecuencia, es importante que usted elabore una lista con las medicinas que usa regularmente para mostrarla a cada médico que consulta.

Rayo láser:
La cirugía con rayo láser puede recomendarse en diferentes tipos de glaucoma. En el glaucoma de ángulo abierto, se trata el drenaje en sí. El rayo láser se usa para modificar el drenaje(trabeculoplastía), ayudando a controlar la presión intraocular. En el glaucoma de ángulo cerrado, el rayo láser crea una abertura en el iris (iridotomía) para mejorar el flujo del humor acuoso hacia el sistema de eliminación.

Cirugía:
En los casos en que se requiere cirugía en una sala de operaciones para tratar el glaucoma, su oftalmólogo utiliza finos instrumentos de microcirugía para crear un nuevo canal de drenaje con el fin de que el humor acuoso pueda salir del ojo, este procedimiento es conocido como cirugía filtrante o trabeculectomía. En situaciones donde la cirugía filtrante tiene menor éxito, pueden emplearse los implantes valvulares. En caso de ser necesario este tipo de cirugía, su oftalmólogo le proporcionará información acerca de estos procedimientos. Tal como ocurre con la cirugía con láser, la cirugía practicada en la sala de operaciones es habitualmente un procedimiento que no requiere internamiento. Todos los tipos de cirugía implican riesgos. Las complicaciones serias de la cirugía moderna para el glaucoma son pocas. La cirugía se recomienda cuando su oftalmólogo considera que es necesario prevenir mayores daños al nervio óptico.


¿Cuál es su participación en el tratamiento?

El tratamiento del glaucoma requiere que usted y su médico formen un equipo. Su oftalmólogo puede prescribirle un tratamiento para el glaucoma, pero sólo usted puede asegurarse de seguir las instrucciones del médico y de ponerse las gotas en los ojos. Una vez que esté utilizando las medicaciones para el glaucoma, su oftalmólogo querrá verlo con mayor frecuencia. Habitualmente, puede esperarse que deba verlo cada tres o cuatro meses. Esto puede variar, dependiendo de los requerimientos de su tratamiento.


¿La pérdida de la visión puede prevenirse?

Para evitar la ceguera por esta enfermedad es importante visitar periódicamente al oftalmólogo, sobre todo si tiene los factores de riesgos antes señalados y solicitar que le midan la presión de sus ojos. Si tiene glaucoma use las medicinas en la forma que le indiquen; nunca suspenda sus medicamentos sin antes consultarlo con su médico oftalmólogo.

Recuerde que la mayoría de las personas no tendrán síntomas que les avisen. El examen de la vista mínimo una vez cada año, es muy valioso para detectar y tratar a tiempo esta enfermedad.